
Batir metálicas alas en un cielo de acero, convertirnos en androides, volar
Con la espalda perdida rota de batir unas alas de hierro cerca del sol,
Con el canto del águila suena una canción de Bowie, cerca de las estrellas
Regalar una pluma a ese ave con las alas rotas, rotas de planear junto a Ojos de luna.
Para describir tu cuerpo necesito un cincel y un pedazo de mármol blanco, pero no sé como tallar las carcajadas….quizás debería grabar a fuego tu nombre en los cielos y esperar tu vuelta tras aquel amanecer, quizás. Debería construir barquitos de papel que duren una semana, para navegarte alegría.
El día se hace espeso, densas las palabras entre el cielo y la tierra.
Nunca hemos visto amanecer juntos, nunca he probado el cálido elixir de tu boca.
Una pluma, nunca hemos sobrevolado tus paisajes. Nunca, nunca he caminado sobre tus nubes no sé de tus sombras y eres como el faro para el marinero, como las estrellas para la caravana en el más árido desierto, un oasis de luz, una vela para leer la felicidad.
Paisajes de olas en el rompiente con tu mirada de mil millas a contraluz
Paisajes para nadar, para nadarte alegría, paisajes para perderme, para encontrarnos.
De embriagantes aromas, de cálidas sonrisas, de ensordecedor silencio, disfrutar
paisajes, tu paisaje, nuestros paisajes construidos con la palabra y el resuello
Ojos de luna, he andado cada cráter de tu iris, cada huella del astronauta en tus ojos.
Alguien ha visto el transito de su delicado espacio partido
por una estela de felicidad.
Tendido sobre tus ojos felicidad, felicidad, felicidad, reclinado sobre la paz, tumbado en una hamaca que balanceo sobre mi deseo, sobre esos ojos que transitan mi alma oteando un esperanzado horizonte. Nunca te he regalado una pluma, para volar ni un boli para escribir en mis manos tu nombre Ojos de luna, para que me cuentes de tus noches en vela, de como ves tú la oscuridad de la soledad, como ves las sombras sobrevolar nuestros cuerpos, nunca.
En el templo de tu cuerpo tus columnas son carcajada, corintia alegría.
Nunca he nadado tus olas, y me mata deseo, nunca he besado tus paisajes y le rezo a Selene para que serene mis anhelos, para que aplaque este deseo, este deseo llena mis días de recuerdos futuros, de días colmados de sonrisas y abrazos, de abrazos y besos, rendido en tu regazo, Ojos de luna.

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