Golpea las teclas de un cilindro
como en una pianola
donde están escritos nuestros nombres
hazlo girar, rotar sobre tu regazo
Ojos de luna, templas mis sentidos
con el inestable equilibrio
de la llama de ese pabilo
iluminando cada nota.
Una canción de medianoche
una armonía perfecta
un ritmo jadeante.
Cuando susurran sus notas
las luminosas olas
Cuando permaneces impasible
igual a las incansables mareas
paseas en los mares del sur
cayendo pareces estar en una canción
eterna, irresoluta.
Cuando prevaleces
entre las llamas de una hoguera
de luminosas notas de la canción
que tarareo en tu orejita
mientras te muerdo su lóbulo
para desaparecer entre susurros.



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