
Ábrela que nadie te vea, escucha aquella sutil melodía, arranca jirones de viento, dale cuerda, se haga interminable, dale cuerda y escucha como nacen colores desde la caja y la habitación se llena de irisadas sonrisas, escucha como late cada nota, como se escribe un colorido pentagrama en esta noche donde los temores ya duermen y me arrastro sobre tu piel.
Golpea las teclas de un cilindro donde están escritos nuestros nombres, hazlo girar, rotar sobre tu regazo Ojos de luna, templas mis sentidos con el inestable equilibrio de la llama de esa vela iluminando cada nota. Una canción de medianoche, una armonía perfecta, un ritmo jadeante.
Cómo cuando susurran sus notas las olas, cómo cuando permaneces impasible, igual que las olas que no se cansa de pasear en los mares del sur, cayendo pareces estar en una canción eterna, irresoluta, cuando prevaleces entre las llamas de una hoguera de luminosas notas de la canción que tarareo en tu orejita mientras te muerdo su lóbulo para desparecer entre susurros. Deseo, olas, melodías de un compás embriagador.
Olas, golpean furiosas con una valentía suicida entre las rocas del acantilado y somos espuma salada recorriendo las grietas de las afiladas rocas, sumergidos en un rompeolas ahogados con los labios hechos trizas. Con las manos latiendo furiosas asidas a las sábanas.
Soy un alpinista escalando los acantilados de tu piel, soy sombra y luz, soy mar y roca soy afilado y romo, soy a tu lado soy un resquicio de mi verdad a tu lado, soy. Soy espuma salada en el rompiente y me deslizo sobre la playa de tu piel, soy alarife y construyo castillos de arena sobre la playa de tu piel, soy un espía oculto que escucha tus latidos, escondido en los pliegues de tu cuerpo desnudo, soy una calada de tu cigarro, soy humo entre tus labios y asciendo suave desde tu tímida sonrisa.
Somos olas, olas se mecen y amanecen nuestros cuerpos desnudos chocando furiosos y somos espuma en el rompiente, burbujas y vapor de un insinuante guiño, en una delicada y fortísima caricia.
Amanece tu cuerpo
Las olas bailan con la hipnótica melodía de aquella caja de música, somos olas de cian
Olas
Olas
Olas
Girando escarlata, encarnado deseo
Escalan notas desde la caja
Notas
Notas
Notas
funden un movimiento
Y Ojos de luna, gira, gira, gira
en el rojo del Este,
es una muñeca,
acaricia el cielo y sus manos son nubes,
notas de sublime viento
Con cada ensueño, una nota
Con cada sueño
Brilla en el éter,
en el éter magenta

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