Nadar contramarea
A brazo partido
retar a la congelada resaca
a luchar con un tumulto
de mentirosos besos
y desganados abrazos
me arrastre a otro lugar
superficial, allí
apartado de tus sonrisas.
Es una batalla ganada
una lucha desigual
entre la prosaica bajamar
y un ciclón clamando deseo
salvaje brota, amanece
ruge en mi pecho, erupciona
ardiente lava, ígneo
llega eléctrico hasta mis dedos.
Ganar un mar de alegrías
escuchar tus labios
dulces respuestas.
Morder el éter, deseo
ser sutil aire, anhelo
una brisa en tu recuerdo
una estampida de besos
sobre tu abdomen, María.


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