Cuando los días se pierden
atravesados
por el recuerdo.
Cuando las noches
permanecen atentas.
Cuando aquel brillo
en tus ojos ilumina
los deseos.
Cuando suspira
una avalancha de emociones.
Redacto los salvajes latidos
partiendo en dos
las tristezas de mi pecho
colmando respiración, aire
vida, con tu hermosa alegría
María
Vida mía
vida mía
María.



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