Amanece
la primera luz
se detiene
sobre los relieves
de tu cuerpo
desnudo.
Tu cuello
los cálidos
laberintos de tu piel.
Convierten
tu delicada silueta
en un deslumbrante paraíso
de suculento
placer.



Amanece
la primera luz
se detiene
sobre los relieves
de tu cuerpo
desnudo.
Tu cuello
los cálidos
laberintos de tu piel.
Convierten
tu delicada silueta
en un deslumbrante paraíso
de suculento
placer.
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