Habitar
tu cuerpo
desnudo
arrancar
con los dientes
tu ropa y dejarla
hecha jirones
lamer tus medias
hasta dejarlas
hechas harapos
Lejos
lejos
lejísimos
en la superficie
cerca de tus labios.
Sumergido
en tu cuello
en tu garganta
escondido
bajo los mechones
rojos
me envuelven
me enloquecen
ciego de deseo
ciego de amor
como un negro antifaz
de encaje y placer.



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