Me mancho los dedos
con mis acuarelas
mientras
deslizo mi lengua
en las recónditas
cavidades de tu cuerpo
desnudo
María.
Hundido
dentro.
Tu garganta
en mi boca.
Tu deseo
en mi boca.
Sabes a estival
alegría
como
en una delicada
acuarela
de nuestra playa
Pinto
caminos
con sinuosas
líneas
en tu cuerpo
desnudo, María.
Puedo sentir
tu sangre
en mi piel.
Fluyendo
Tu desgarrador
sabor
en mis labios
Tu sudor
en mi boca
Ojos de luna.
Pierdo
sentido
Ciego
sólo escucho
tu placer
latiendo
dentro.



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