Cincelado con aquella carcajada
Habitas en mi sonrisa
Como un paisaje de flores
Silvestres, de salvaje alegría
Amapolas.
Seda, raso, envuelto
entre tus sábanas.
Seda
Por tus labios, susurro
Y grito, por tus labios.
Por tus labios, seda.
Un anhelo por tus labios,
eres la delicada voz
que escucho cuando quiero soñar
Ese cálido beso al viento
Por tus pardos ojos,
al desatado huracán
Menguante pesar
desparece diminuta tristeza,
esfumándose con sólo una mirada
de tus ojos
Por aquel dulce desvío
en tu piel de Seda.



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