Como un alarife
construyo castillos
de arena
sobre la playa de tu piel.
Como un espía oculto
escucho tus latidos
escondido en los pliegues
de tu cuerpo desnudo.
Soy aire entre tus labios
asciendo suave
desde tu tímida sonrisa.
Somos alas
alas se mecen
amanecen, en suave brisa
nuestros cuerpos desnudos
chocando furiosos
en una delicada y fortísima
caricia.
Amanece tu cuerpo desnudo.
Alba de cálidos rojos
Arrebol
Sin ropa, sin miedos
Cubiertos de sudor y alegría
Alegría, sudor y entrecortada
Respiración.
Respirar
Respirar
Respirar
El aire de tus labios
Ser el aire de tus labios
Habitar en tus labios
Reír en tu boca
Beber de tu humedad
Saciarme de tu olor
Emborracharme con tu aroma
Respirar, respirar
Inundarme de ti, María
Respirar, respirarte
eres como la suave brisa
que precede a un huracán.
Respirar
Respirar
Respirar
Respirarte, María.



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