Tengo miedo
A otro día lejos de tu sonrisa
Tengo miedo
A oír como un eco lejano tu voz
Tengo miedo
A ver desvanecerse tu sonrisa
Tengo miedo
de olvidar esta emoción
Que colma los días
y sacia mi sed de tus aromas
Tengo miedo
De olvidar quién soy
Aún peor
Tengo miedo
De olvidar quién eres
Se esfuman entre mis dedos
versos enamorados
como volutas de mi cigarro
e intento atraparlas
en este blog
de versos dichosos.
Aun cuando estés
Distante en el tiempo y en el espacio
Estás presente en mis palabras
Siempre que escribo
A veces hasta escucho tu risa
Allá
donde se acaban los versos
Tú perenne presencia
Alumbra esta hoguera
Ardiendo entre mis dedos
En un valle de amapolas salvajes
Reclinados los sueños
comienzas a sonreír
Eres luz y guía
Eres verso y estrofa
Eres todo o nada
Siempre, María, siempre.
Cuando me vuelvas a ver
No te olvides de mirarme
Cómo sólo tú has hecho
Porque tú siempre me veías
Sólo te pido eso
Nada más
No te olvides de mirarme
Cómo sólo tú has hecho.



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