Amanece un riachuelo de sílabas
Errantes aquí junto a mis manos
Y voy rescatando palabras como peces
Con una red hecha de cada respiración
Respiro tu nombre, respiro mi nombre
Describo nuestro nombre
Entre las turbias aguas de la incertidumbre
Entre los cristalinos mares de un barquito a vapor
Entre mi deseo y tus manos
Lanzo una red hecha de ti, María.
Y recojo a veces, un verso
Que merece el esfuerzo
Y sonrío tan feliz, tan feliz, feliz.
Destierro las penas
Y recorro la habitación
Con los pies mojados
Después de darme
Una ducha para quitarme
De encima los miedos
Y voy rescatando palabras
Con una red hecha de anhelos
Y voy rescatando adjetivos dichosos
Con una red hecha de pasiones
Y voy rescatando, tu nombre,
Tu presencia, tu esencia
Y todo se inunda de ti, María.


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