Regálame un suspiro
de tus manos, una mirada
de tus dedos, una caricia
de tus ojos de luna.
Me apetece recrearme
en cada tecla del portatil
como si te acariciara con mi
extravagante verseo.
Deseo tocar con ternura
cada instante de tu cuerpo
desnudo, cubierto
por una tenue sábana
desecha de amor.
Conocer el sabor de tus palabras
Roto, mientras dices mi nombre, María.
Crecer en tu respiración
Soñar de tus cálidas manos
Cogidos de tus trémulas manos
Caminar de tus sinceras manos
Bailar de tus sabias manos
Habitar tus serenas
tranquilas manos.

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