Se hacen ligeros los sueños,
reales
de tu mano, María.
Un mapa en las líneas de tu mano,
una estela con destino a la alegría
un viaje a la felicidad, destino
nosotros.
Dibujar rutas en los mapas
de nuestros caminos
senderos cogidos de la mano
por nuestro porvenir.
Eres el rocío en un desierto
donde las dunas
cantan tus melodías
en una fría noche de Enero.
Un oasis de luz
en la más obtusa oscuridad
brillando allí
en el sincero cielo
de tus palabras.
Marcando un destino
de aromas y labios
inundando con tu serenidad
con la más decidida y cálida
con la más dulce y bella
presencia
la tuya, María.
Danzando en una playa
desnudos
allí entre un mañana
luminoso
en nuestro sino
en un anhelado viaje
hacia un playa de felices
arenas y un sol luminoso.



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