Riegan sus afrutados besos
copas escarlata
de Rioja
fluyendo entre tus labios.
Como dos romanos nos bebemos
la vieja cepa de garnacha
nos comemos un racimo de vida,
JUNTOS, María.
En el rojo paseo
hay una sombra
me ama
¿ será la tuya, Ojos de Luna?
Hay una hoja deslizándose
desde el cielo al suelo,
entonando tus pasos
como si fueran una canción
rítmica de fraseo urgente
susurrando en un lenguaje extraño
enamorados versos
disolviendo la tierra en fina
arena para ser una caricia de tu luz.
En la viña
junto a la casilla de adobe
sentada allí entre la sombras
bajo el olivo centenario
reclinada jugando
con su divertida sonrisa
Ojos de luna. María
María, María María
Hay cientos de sonrisas
esperando
en la viña de tus silencios
Hay cientos de risas
en la cepas de tu alegría
donde
moran racimos de rojos gajos
y son distinguidos momentos
grabados a fuego y sueño
en mi memoria, María.



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