¿ Por qué te empeñas
en ser
siempre
desbordante alegría?
Acabo con dolor
en la tripita
de tanto reír.
Despedazar
la tristeza
allí
en el fondo
de tu risa.
Amor mío.
Eres vaporosa
felicidad
Eres, dulce mañana de abril
llueves alegría
como tierna llovizna
sobre mí.
Enterrar los miedos
allí, lejos, a mil millas
bajo el mar
de tu sonrisa.
Necesito escucharte
otra vez
otra vez
sólo una vez más
reír, María.
Eres refugio
paz
Verdad
AMOR.
Eres cimientos
de algarabía
un cálido remanso
de confianza
donde anhelo
nadarte
María.
Eres una armonía
luminosa
como vuestras canciones
María.
María
empecinada en ser siempre
desbocada carcajada.
No puedo parar de reír.
Hay veces que escucho
tu risa en mi boca
y nace en mí
una enorme
ALEGRÍA
Ma
rí
a.



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