Rendirme
sólo
ante esta plácida
maraña
de emociones
serenas
bellas
delicadas
y preciosas.
Sentires
tan templados
como ardientes.
Ocaso cubre
con una tenue sombra
el horizonte
no te veo
ya no te escucho
estoy solo
entre las sombras.
Frío
con unas nubes
grises
con una niebla
espesa
de agitada respiración.
Hasta
morar en tu risa
María.
Hasta ver tu sonrisa
María.
Hasta habitar sin prisa
tu alegría
María
para renacer en tu silueta
amor.



Deja un comentario