Seguir las migas como en aquel cuento
para construir allí en un claro
en medio de nuestro destino
un hogar hecho de pequeños granujas
empeñados en colmar los días
de increíbles sueños
desbordando sus cuerpecitos.
Mecer los mares, acunar los océanos
como quien juega en un parque
de carcajadas.
Cada día, cada hora, cada minuto
latir como aquel segundero
latiendo hermosos instantes de vida,
de luz, de tu luz
latiendo deseos y emociones
cantando juntos nuestra canción.



Deja un comentario