OJos de luna

ROJO

Voy a ponerme un pañuelo

Al cuello, atado con tu alegría

seda ROJA, para celebrar

La vida, el amor, la pasión y el deseo

Un pañuelo rojo, con tintes

de tu carmín

Y reflejos de tu sonrisa

Con alma de tu paz

Con guerra de tu lucha

Con rastros de tu resplandeciente

Presencia.

¿Habéis visto

Allí

En aquel cálido horizonte

Un haz de luz

Devorando el miedo, la obscuridad

y al odio?

Habéis sentido su calor

Y no os deslumbráis ante

La más pura y serena belleza

¿Por qué?

No veis por ciegos, torpes o legos

No alcanzáis su creciente paz

No veis por ciegos, torpes o legos

No alcanzáis su dulce resplandor

Su refulgente luz, colándose

Entre la juguetona celosía

No veis por ciegos, torpes o legos

¿Habéis sentido su mano

                                   entre los dedos?

No veis por legos, torpes o ciegos

Vives aquí, conmigo, moras

Un oasis donde cada gota

De agua sacia una estrofa

Y escribe un poema.

Las dunas cantan una melodía

De amaneceres risueños, ahora

                              En un tórrida y cálida

                                    Mañana de septiembre

Eres agua y refrescas

Esta estrofa como mi rostro

           Y me calo los anhelos

                                 Con el agua de tus labios

                                               Para soñarte, María.

                         Quiero beberme tu sonrisa

                                  Quiero emborracharme de ti

                                              Ebrio de tus aromas

    Y si he de quedarme ciego por tu luz

                   Me quemo el iris.

      Y que ardan en esta hoguera

         Que ahora tengo en mis manos

         La pena, los odios y el orgullo.  

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