OJos de luna

cancion de Octubre

Las alegres noches de otoño

Donde una ligera y fría brisa

Hace que nos arropemos

Con tu sonrisa


Los serenos días de octubre

Empecinados en no terminar de llegar

Hasta los más recónditos rincones

De tus pasiones y deslumbrante psique


Con tu exuberante verbo

Destilamos con el alambique

una riada de poemas al abrigo

de tu ígnea lumbre

cerca de las hojas de octubre



Noches que invitan a cubrirnos

Del viento frío de la soledad

Tapando al miedo y a la distancia

Con un delicado recuerdo.

Frágil e intenso a la vez.


A la vez, descubro un poco tus piececitos

Y te robo un poco de manta

Para abrigarme

Un poco con tu alegría

Te robo sólo un instante de tu risa

Gamberra, serena y elegante


Al mismo tiempo recorro

Con sutil delicadeza tus manos

Con mis dedos, recorro las líneas

De tus manos para descubrir tu hado


Pero de repente tengo frío

Tápame un poco con tu risa

Que temo al frío hielo de tu ausencia

Esta noche, mientras sueño

Con tu sofisticada presencia

Me pregunto si estarás sonriendo

Mientras te escribo, mientras te escribo, mientras te escribo

Tápame un poquito con tu risa

No pierda el estribo, al final

de la estrofa casi arribo.


Los días se han vuelto

Leve, ligero mensajero

De días felices, de los días más felices

Que se han sentados juntos

Juntos asidos de tu preciosa sonrisa.


Pero tengo frío de nuevo

Desperézame con tu alegría

Quítame de encima esta

Somnolencia maldita

Este frío que congela alma

Y psique, vísteme con el pijama

De tu risa, date prisa, amor.

Tápame un poco con tu risa

Que temo al frío hielo de tu ausencia

Esta noche, mientras sueño

Con tu sofisticada presencia

Me pregunto si estarás sonriendo

Mientras te escribo, mientras te escribo


Con tu risa, tápame un poco.

No ves como tiemblo

No me ves, María.

Dame un poquito de manta

No me robes el alma

Que yo todo te regalaría

Con un poco de tu alegría

si ti viera

          Tan feliz

                                  María


Aquí en nuestra ribera

         Cuando tú rieras

                           Si tu me tuvieras   

               Si tu alma quisiera

                            y con tus ojos me vieras  

          Un mundo entero te entregaría,

                                                           María

                                             Aun cuando me quede ciego

                                                Te seguiré viendo, María

                                            Aun cuando no te escribiera

                                                                                        Vente aquí a nuestra ribera

                                                           Aun cuando no te escribiera                             

                                                                      Seguiré siendo, sintiendo seguiré,

                                     Latiendo, muriendo de vida, seguiré  

                                                                  Por ti María.

Deja una respuesta

Previous: