Se han mudado hasta las cataratas de miel
Los días de otoño caen como plumas
En la cama donde te desnudas
Se han marchado lejos, lejos los días de hiel
He esperado tanto para ponerme
Los pantalones largos y el abrigo de tu abrazo
He roto con las penas cualquier lazo
Y tengo tu recuerdo para poder sostenerme
He cosido con hilo de seda las heridas
Y he curado las cicatrices con melodías sentidas
Para poder sonreírte como tú sonríes
Para poder amarte como tú vives
Donde acaban los gritos comienza con alegría
un remanso de paz lejos de aquella cruel arpía
De paz un lago, de tranquilidad un mar
Desde donde empezar a remar
Hasta donde comienzan tus besos
y de todo mal parezco ileso.
Los enormes tesoros que en tu corazón
Guardas son para esta tortuguita caparazón
Son alegría para destruir su triste carcasa
Y por fin mirarme en tus ojos y llegar a casa.



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