OJos de luna

Anhelos

Mientras nos besamos

La indignada ventana

de añejos prejuicios

clama un murmullo

de voces indignadas.



Vecinas susurrando



¡ Qué más da!

¡ Qué más da!

¡ QÚE MAS DA!

Si estoy sumergido

en tu abrigo trepando

con mis empapadas manos

sobre tu delicado torso

sumergido en tu ebúrnea piel.



Ante la algarabía

de exclamativas miradas

de ojipláticos paisanos

tocamos en la puerta de la iglesia

salimos corriendo,

raudos como el viento

juntos, cogidos de la mano

riendo como aquel alegre

torrente de versos

inquietos.



Su luz me espera

allí a la vuelta de mis sueños

de cálidas risas y enormes sonrisas.


Luz, luz, luz, amor.


Lo sé, lo sé, con absoluta certeza, lo sé



Volamos a escondernos

en un desvencijado jardín.

Para sumergirme en tu aroma

Vivo aquí entre mis más tiernos

y exuberantes anhelos.



Perdido, perdido, perdido

en tus delicados susurros

respirando en tus labios

sintiendo con tus emociones


Perdido, perdido, perdido

hallo mapas entre mis mejores futuros

rutas, para encontrarte, María.

Allí, donde te escondes

se encuentran felicidad y dicha

Con mi extraña caligrafía

escribo en tu cuerpo una alegre

sinfonía con mis labios

sigo la armonía de tus besos

y me encuentro

junto a ti, María.



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