Tú erótica presencia
anuncia un huracán
de sábanas revueltas
corriendo sobre mi piel
lejos, lejos del ruido, lejísimos.
Callados besos y nos mordemos
con apasionados impulsos
e irrefrenables deseos.
Nos vamos
con callados gemidos
a tu lecho desnudo.
Tú, vuelo de alegre vida
tú, ojos de luna creciente
vuelas con tus dulcísimas alas
tornas oscuridad, luz
tornas guerra, paz.
Vuelve feliz, lo anodino
la pausa ajetreo
el desdichado grito
convierte dulce melodía
curativa miel
torna el hiriente veneno
Vuelve la hiel dulce caramelo.
Torna
vuela entre mis dedos.



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