Con los dedos
como teas
encendidas
arden alma
psique
carne.
Caigo
perdido en la sima
brota una luz
ilumina
deslumbrante
tu espalda desnuda.
Busco en vano
el camino de vuelta.
Las venas de tu cuello
arneses
empapado desciendo
sobre tu pecho
escalo sobre tu piel
y me dejo los labios
sobre tu cuerpo desnudo.
Dibujo círculos
concéntricos
con mis lápices
hasta acariciar
con delicadeza
tus pechos.
Encuentro
en los latidos
de tu pecho
verbos denudos
de trémulo placer.
Aire entrando
por tu boca
placer
en nuestra sonrisa
amor.
Labios entreabiertos
de cálidos verbos.
Mastico palabras
muerdo un urgente fraseo
y son las sílabas
de tu hermosa belleza
Ma
rí
a.



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